Inicio   |   Quiénes somos   |   Presupuesto/Contacto   |   Imágenes                                   
 
   
     
 
  Más trabajos realizados: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11  
 

ACROCOMIA ACULEATA - ARCHONTOPHOENIX - ARECA - BISMARCKIA -BRAHEA - BUTIA - CHAMAEDOREA

CHAMAEROPS - COCCOTRINAX - COCOTRINAX SPISA - COCOS NUCIFERA - COPERNICIA - CORYPHA

CYRTOSTACHYS - CHAMBEYRONIA MACROCERPA - DICTYOSPERMA - DIPSIS DECAYRI - ELAEIR GUIINEENSIS

HYOPHORBE LAGENICAULIS - HIPHORBE VERSCHAFELTII - JUBAEA CHILENSIS - LATANIA LODDIGESII

PHOENIX RECLINATA - PSEUDOPHENIX VINIFERA - SABAL DOMINGUENSIS - WODYEYIA BIFURCATA

 
  Tipo de palmeras: Pincha en el nonbre para ver su ficha.  

CULTIVO DE LA PALMERA

 

1. INTRODUCCIÓN

Las palmeras o palmas son plantas arbóreas o arbustivas de la clase Monocotiledóneas, pertenecientes al orden Espadicifloras
(Príncipes) y a la familia Palmae o Arecaceae que portan un penacho o rosetón de hojas (corona) en la parte superior de un
tallo generalmente único y no ramificado denominado estípite. Constituyen uno de los principales grupos botánicos de interés
ornamental. En las palmeras se encuentran más de 200 géneros y alrededor de 3.000 especies que habitan en las zonas
tropicales y subtropicales de todo el mundo.
La gran mayoría de las especies de palmera proceden de las regiones tropicales de América, Malasia y lugares cálidos de
África. Los países más ricos en cuanto a número de especies son Sumatra y Borneo, repúblicas de América Central y regiones
situadas al Norte del Amazonas (Brasil, Guayanas, Venezuela, Perú y Ecuador).



2. DESCRIPCIÓN BOTÁNICA

Tallo, fuste, estipe o estípite.

Se trata generalmente de un tallo único y esbelto, rara vez ramificado, pudiendo ser en
función de la especie más o menos largo, delgado o robusto, liso o áspero, cubierto de fibras, espinas, etc. En muy pocos
casos permanece bajo tierra, emergiendo únicamente las hojas y las inflorescencias. Algunas palmeras son trepadoras y sus
delgados tallos están equipados de espinas que les ayudan a elevarse. Normalmente destacan las especies con tallos que llegan
a los 24 m de altura, pudiendo llegar hasta los 60 m. Los estípites más finos que se conocen tienen un diámetro de entre unos
5 y 25 cm, y los más gruesos pueden llegar a medir hasta los 2 metros.
Las palmeras jóvenes van desarrollando durante sus primeros años su yema apical o palmito y su sistema radicular, lanzando
hojas más y más grandes, y solo cuando han adquirido su grosor definitivo o casi definitivo empiezan a crecer en altura,
manteniendo siempre un diámetro constante a lo largo de todo el tallo. Las palmeras que desprenden con facilidad la hoja
dejan en su punto de unión con el tallo una cicatriz o anillo. En otros casos las hojas secas cuelgan durante bastante tiempo
del tallo y en otras disponen en espiral los restos de vainas foliares e incluso presentan raíces aéreas.

Raíz.

El sistema radicular de las palmeras es muy fasciculado. La raíz procedente de la radícula muere pronto y es sustituida
por otras muchas emitidas en la parte baja del tallo. Las raíces son de escasa ramificación y no engruesan con el paso del
tiempo. A medida que las raíces mueren, son sustituidas por otras nuevas.

Hojas.

Pueden ser pinnadas, almeadas e incluso bipinnadas. Se disponen en espiral y muy próximas unas a otras formando en la
parte superior del tallo un penacho o rosetón. La base de la vaina es de forma cilíndrica y presenta grandes diferencias
según la especie. En algunas especies el tronco termina en una especie de pseudotallo adicional más o menos largo, liso,
verde, brillante, formado por una vaina de las hojas, alargadas, anchas, acanaladas, fuertemente imbricadas

Flores.

Son pequeñas pero se encuentran en gran número y su color puede ser blanco, crema, amarillo, verdoso, lila, etc.,
según la especie. la flor está compuesta por tres sépalos, tres pétalos, seis estambres y un ovario tricarpelar con tres
estilos y sus correspondientes estigmas. La mayor parte de las especies son monoicas, con flores masculinas y femeninas sobre
el mismo árbol, unas veces en la misma inflorescencia y otras en inflorescencias separadas. Otras especies son dioicas, en
pocas especies las flores son hermafroditas. Las flores se agrupan en inflorescencias, espádices de flores unisexuales,
envueltas por brácteas denominadas espatas. las inflorescencias surgen en las axilas de las hojas, aunque también lo pueden
hacer en la parte superior del tallo por debajo de ellas, o encima de la corona. Las inflorescencias pueden ser simples o
ramificadas.

Frutos.

Consiste en una baya o drupa, según las especies. Pueden ser pequeños, medianos o grandes. El epicarpio varía en
cuanto a grosor, dureza y color con la especie. El mesocarpo en algunos casos es carnoso y comestible, y en otros, es muy
fibroso. Generalmente contienen una sola semilla, pero a veces tienen dos o tres.



3. EXIGENCIAS EN CLIMA Y SUELO

3.1. EXIGENCIAS EN CLIMA.

3.1.1. Temperatura.

Las palmeras tropicales se desarrollan entre los 18 y 30º C. Las palmeras toleran más o menos bien las temperaturas bajas
aunque su crecimiento es más lento. El frío reduce la actividad radicular, la traslocación de nutrientes y el crecimiento en
general, debilitando a las plantas y haciéndolas más sensibles a los ataques de enfermedades. La mayoría de las palmeras
tropicales detienen su crecimiento si las temperaturas nocturnas son inferiores a 15º C. y sufren daños si descienden por
debajo de los 13º C. Temperaturas nocturnas de 13º C y diurnas de 25º C son válidas cuando la iluminación, humedad ambiental
y riegos son los adecuados.

3.1.2. Humedad.

La humedad ambiental ideal oscila entre el 60 y 80%. Las palmeras sobreviven durante largos períodos de tiempo con sólo un
30% de humedad ambiental, pero después de varias semanas o meses se marchitan, pierden brillo y el ápice de los foliolos se
seca.

3.1.3. Iluminación.

La luz es el condicionante más importante ya que las palmeras necesitan luz pero no sol. Si la luz es insuficiente el
crecimiento es lento e incluso nulo y la planta termina por morir. Se estima que requieren un 40% de sombra, es decir, unos
40.000 lux. Muchas palmeras prefieren posiciones soleadas desde el principio para lograr su óptimo crecimiento o, al menos,
cuando son adultas, requiriendo solamente posiciones permanentemente sombreadas las especies que, en su lugar de origen,
ocupan las zonas más umbrías y alcanzan un reducido crecimiento.

3.1.4. Vientos.

La especial naturaleza de sus troncos hace que las palmeras sean extraordinariamente flexibles y resistentes a los fuertes
vientos. Sin embargo existen especies que tienen hojas frágiles y sensibles a la deshidratación provocada por el azote
continuo del viento. Los vientos secos son, además, otro factor importante a tener en cuenta si no queremos fracasar al
elegir una especie. Hojas gruesas y cerosas nos indican su adaptabilidad a estas condiciones.
En resumen, las palmeras prosperan mejor en ambientes húmedos, abrigados, con temperaturas altas y con buena iluminación. Las
palmeras de origen tropical que se cultivan en maceta, requieren por lo general agua de buena calidad, 25000 a 40000 lux y
temperaturas no inferiores a 12-15º C. Cualquier zona donde pueden darse tales condiciones puede ser idónea para producir
estas plantas.

3.2. EXIGENCIAS EN SUELO.

Las palmeras se adaptan a gran número de suelos. El tipo de suelo depende de la procedencia de la especie. Las especies
tropicales necesitan de suelos muy fértiles, neutros o ligeramente ácidos, mientras que las especies de latitudes más secas
se desarrollan mejor en suelos más pobres.
Entre los factores edáficos que condicionan el desarrollo de las palmeras destacan el exceso de cal, ya que bloquea la
asimilación de hierro, magnesio, etc., dando lugar a clorosis y el exceso de sal que provoca necrosis foliar y radicular,
junto a un enanismo de la planta.
Sin embargo existen especies como la palmera datilera que prospera en casi cualquier tipo de suelo, especialmente en los
limos arenosos bien drenados. Puede tolerar sumamente suelos alcalinos y se le puede regar con agua salada, cargada con
demasiada sal para la mayoría de las otras especies.



4. ESPECIES CULTIVADAS

4.1. PALMERAS DE EXTERIOR.

Son muchas las especies de palmeras que pueden cultivarse para tal fin, destacan: Archontophoenix cunninghamiana, Arecastrum
romanzoffianum
, Butia capitata, Caryota urens, Chamaerops humilis, Cocos nucifera, Chrysalidocarpus lutescens, Erytea armata,
Howea belmoreana, Howea forsteriana, Jubaea spectabilis, Livistona australis, Livistona chinensis, Phoenix canariensis,
Phoenix dactylifera, Phoenix reclinata, Rhapis excelsa, Roystonea regia, Washingtonia sp., etc. Para el cuidado y poda de árboles de
altura como estos, no dude en contactar con nuestro equipo especialistas en trabajos en altura.

4.2. PALMERAS DE INTERIOR.

Cualquier especie de la familia Palmáceas puede emplearse como planta decorativa de interior en su fase juvenil. Las
características principales de las especies de palmera cultivadas que pueden utilizarse para interior se recogen en el cuadro
siguiente (para más información se recomienda consultar la bibliografía citada al final del documento):

Tabla 1. Características principales de algunas especies de palmera de interior.

Especie

N. común

Origen

Sustrato

Germinación

Riego

Abonado

(NPK)

Luz

T (ºC)

H.R. (%)

Archontophoenix sp.

Palmera elegante

Australia

1/3 tierra, 1/3 turba, 1/3 mantillo. pH=6

3 meses

Verano: 2/día

Invierno: 15 d.

Verano: 2 veces/mes

10-10-10

Elevada iluminación

Min: 10º C

Max: 25º C

Alta

Arecastrum romanzoffianum

Palma de la reina

Brasil, Uruguay y Argentina

2/4 tierra, 1/4 mantillo, 1/4 arena

2 meses

Tierra siempre húmeda

Verano: 2 veces/mes

10-10-10

Elevada iluminación

Min: 10º C

Max: 24º C

Alta

Caryota sp.

Cola de pez

India y Malasia

2/4 tierra, 1/4 mantillo, 1/4 arena. pH=6

4-6 meses

Continuos en primavera y verano

Verano: 2 veces/mes

10-10-10

Iluminación media

Min: 13º C

Max: 25º C

Elevada

Chamaedorea seifrizzi

-

México

2/5 tierra, 1/5 turba, 1/5 mantillo, 1/5 arena. pH=5,5-6

6,5-7 meses

Invierno: 2 veces/mes

Verano: 2-3 veces/semana

Verano: 2 veces/mes

20-20-20

Resiste rincones sombríos

Min: 13º C

Max: 25º C

-

Chamaerops humilis

Palmito

Mediterráneo

3/5 tierra, 1/5 mantillo, 1/5 arena. pH=5,5-7

2 meses

Invierno: 1/mes

Verano: 1/semana

Verano: 1 vez/mes

10-10-10

Elevada iluminación

Min: 5-10º C

Max: 20º C

-

Chrysalidocarpus lutescens

Palmera amarilla, Areca

Madagascar

2/4 tierra,1/4 turba, 1/4 mantillo. pH=6

2 meses

Invierno: 2-3 veces/mes

Verano: 2-3/semana

Verano: 1 vez/mes

20-20-20

Semisombra

Min:15-20º C

Max: 30º C

-

Cocos nucifera

Cocotero

Sudeste asiático, Costa Pacífico Centroamérica

2/4 tierra suelta, 1/4 turba, 1/4 arena. pH=5-7,5

4-6 meses

Invierno: 1 vez/mes

Verano: 1-2/semana

Verano: 1 vez/3 semanas

10-10-10

Elevada iluminación

Min: 18º C. 

Max: 30º C

Elevada

Howea sp.

Kentia

Islas Lord Howe

1/3 tierra, 1/3 turba, 1/3 mantillo. pH=6

7 meses

Invierno: 1-2 veces/mes

Verano: 2 veces/semana

Verano: 1 vez/mes

20-20-20

Muy resistente a la escasa iluminación

Min: 13º C. 

Max: 25º C

Livistona chinensis

Palmera china de abanico

Centro y Sur de China

2/4 tierra, 1/4 mantillo, 1/4 arena. pH:6

1 mes

Invierno: 1-2 veces/semana

Verano: casi todos los días

Una vez en primavera y verano

-

Min: 18º C. 

Max: 22º C

-

Microcoelum weddellianum

Coquito

Brasil

1/4 tierra, 1/4 turba, 1/4 mantillo, 1/4 arena pH=5,5-6

3,5 meses

Primavera y verano: 2-3 veces/semana

Verano: 1-2 veces/mes

20-20-20

Tolera la luz solar

Elevada

Mín:16-18º C

Máx: 30º C

Muy exigente

Phoenix canariensis

Palmera canaria

Islas Canarias

2/4 tierra, 1/4 mantillo, 1/4 arena. pH=6

1 mes

Mantener la tierra húmeda

Verano: 2 veces/mes

Mucha luz, nunca a la sombra

Min: 10º C. 

Max: 27º C

-

Phoenix roebelenii

Datilera enana

Península Indochina

2/5 tierra,1/5 turba, 1/5 mantillo, 1/5 arena. pH=5,5-6

1,5 meses

Invierno: 2 veces/mes

Verano: 2 veces/semana

Verano: 2 veces/mes

20-20-20

Natural difusa

Min: 12º C. 

Max: 21º C

Ambiente húmedo

Rhapis sp.

Rapis, palmita china

China

2/4 tierra, 1/4 turba, 1/4 arena. pH=5,5-7

2-3 meses

Abundante

Verano: semanalmente

20-20-20

Alejadas de la acción directa sol.

Min: 7º C. 

Max: 35º C

-



5. PRÁCTICAS CULTURALES

5.1. PROPAGACIÓN

Salvo para las especies de tallo múltiple, que se pueden multiplicar mediante separación de uno o varios tallos con sus correspondientes raíces,
para el resto de las palmeras se emplea la reproducción sexual por semilla.
Tras recoger los frutos del árbol, se comprueba la madurez fisiológica de la semilla cortándola y observando la dureza y el color del endosperma,
que suele ser blanco o crema. La viabilidad de la mayor parte de las semillas de palmeras una vez recolectadas dura poco tiempo, por lo
que deben sembrarse inmediatamente después de cosechadas. Normalmente las semillas permanecen viables entre 2-6 semanas, según la
especie, y más si se tratan recién recolectadas con algún fungicida protector, introduciéndolas posteriormente en una bolsa de polietileno con aire
húmedo y almacenándolas a temperaturas de 20-25º C.
Existen varios factores que pueden afectar a la germinación: temperatura, sustrato, humedad y el que la semilla sea más o menos fresca.
Es conveniente el empleo de técnicas que aseguren una germinación satisfactoria, tales como la escarificación, estratificación, tratamiento con
ácido giberélico a concentraciones de 5, 10, 25 o 50 ppm. o con una solución de Cloruro de trifenil tetrazolino o simplemente por inmersión
en agua. La cubierta de las semillas de algunas especies contienen sustancias inhibidoras de la germinación, por lo que a veces es
conveniente eliminar esta cubierta. Para ello podemos colocar los frutos en un saco y golpear éste con un palo a fin de quebrar la
corteza y así proceder a su posterior eliminación lavándolas bajo un chorro de agua. También se pueden poner los frutos en remojo a 60-70º C
durante varios días. Las semillas se introducen en macetas o bandejas con sustrato humedecido compuesto generalmente por mezclas que
proporcionan un buen poder retentivo de la humedad y fácil aireación, tales como turba, mantillo, perlita, vermiculita, arena, picón, etc. El uso de
calefacción con temperaturas comprendidas entre los 24-30º C facilita la germinación. Conforme vayan germinando las semillas,
las plantitas se transplantarán a macetas de diámetro acorde con la especie, en cuanto tengan la primera hoja y antes de que la raíz
haya profundizado demasiado.

5.2. TRANSPLANTE

Se realizará cuando el sistema radicular de la palmera haya invadido toda la maceta y no tenga posibilidad de
seguir desarrollándose ni de tomar el suelo, agotado y escaso, el agua y los elementos nutritivos necesarios. La mejor época para realizar
el transplante a otras macetas de mayor diámetro son los meses de abril y mayo, cuando se reinicia el desarrollo y las raíces entran en actividad.
El transplante se realiza a otro recipiente 2 o 3 cm mayor, colocando en primer lugar el drenaje y sobre el la tierra necesaria para que la parte
superior del cepellón quede a la altura conveniente rellenando a continuación el espacio existente entre cepellón y pared de la maceta
(+ info transplantes árboles altura y palmeras).

5.3. PLANTACIÓN

Se realiza durante la primavera y el verano. Aquellas palmeras de gran tamaño destinadas a la decoración en jardines precisan de hoyos lo
suficientemente grandes y profundos para que el cepellón de las raíces pueda desarrollarse correctamente. En la plantación es
importante aportar una capa de estiércol o mantillo y dar un riego abundante.
Tras la plantación es importante asentar bien el terreno e incluso realizar aporcados de tierra alrededor del tronco, provistos de pequeñas
pozas para el riego.Esta capa de tierra también ayudará a mantener la humedad, regular la temperatura del suelo y evitar
el desarrollo de malas hierbas (+ info plantar árboles de altura y palmeras ).

5.4. LIMPIEZA Y PODA

La poda de las palmeras consiste en la eliminación de hijuelos para impedir su desarrollo y también la de los racimos de frutos y de
hojas muertas o enfermas. Es importante quitar solo aquellas hojas secas o semisecas, respetando al máximo la forma esférica natural de la copa.
Las podas se suelen realizar en verano, pero las hojas secas se pueden quitar en cualquier época del año, y cuanto antes, pues las vainas
se van endureciendo, lo que dificulta posteriormente su eliminación.
Pero la época de poda y la intensidad de la misma dependerá de la especie y de sus beneficios. Así en palmeras destinadas a la producción
de frutos, como la palmera datilera, las podas son algo más intensas para que el sol y el aire lleguen bien a los racimos; pero en jardinería sólo se
limita a la eliminación de hojas secas, viejas o enfermas. La eliminación de las hojas enfermas puede evitar que se propague una enfermedad.

Durante la poda y limpieza los cortes han de ser siempre limpios, sin provocar desgarros. No deberán emplearse espuelas ni producir heridas en el
tronco para acceder a la copa, ya que no cicatrizan y constituyen un medio ideal para la entrada de patógenos. Para cualquier consulta sobre
el cuidado y poda de árboles de altura y palmeras no dude en contactar con nosotros (contacto).

5.5. PREVENCIÓN DE HELADAS

En prevención de posibles heladas se hará una aportación al suelo de sulfato potásico en otoño para lograr un endurecimiento de las plantas
y/o sulfato de manganeso, para evitar en lo posible una carencia en este elemento, inducida por la baja actividad que tendrán las raíces durante
el invierno. El suelo se puede cubrir con una capa gruesa de mulch para proteger las raíces. También, se pueden construir pequeños "invernaderos"
alrededor de las plantas más jóvenes, para protegerlas de los vientos e incrementar la temperatura durante el día, e incluso se pueden atar
y cubrir las hojas con arpillera o plástico transparente, cuidando que esta protección no retenga una humedad excesiva en su interior
y retirándola cuando suban las temperaturas.

Tras las heladas y durante las semanas posteriores se recomiendan tratamientos fungicidas con productos tales como Hidróxido de cobre
y Maneb o Benomilo y Captan, mezclados al 50% y repitiendo el tratamiento a los 7-10 dias. Los compuestos cúpricos pueden emplearse
incluso antes de darse las heladas, con objeto de reducir la población bacteriana, pero hay que cuidar de no repetir el tratamiento más de un
par de veces ya que podrían causar problemas de fitotoxicidad. Igualmente, se recomienda la pulverización de las hojas en primavera
y verano con manganeso y microelementos.



6. ABONADO

Las palmeras de interior crecen lentamente y sus necesidades en nutrientes son poco importantes por lo que sólo hay que aportarles pequeñas
cantidades de abono. La fertilización será mayor durante los meses de verano, cuando su actividad de crecimiento es mayor. Durante el invierno
es común la aplicación de abonos foliares para prevenir posibles carencias.
El crecimiento puede forzarse mediante la aportación de abonos minerales cuando los factores ambientales
son satisfactorios. El abonado excesivo de las palmeras de interior puede perjudicar seriamente el desarrollo del vegetal.

 

7. RIEGO

Es difícil determinar la cantidad de agua necesaria en cada riego y la frecuencia de los mismos ya que depende de la especie cultivada y de los
factores ambientales propios de cada lugar. En ambientes calurosos se recomiendan riegos frecuentes e incrementar la humedad ambiental
mediante pulverizaciones de agua. Con temperaturas bajas el crecimiento es lento, la transpiración escasa, al igual que las necesidades de agua.

Las necesidades de agua también dependen del sustrato empleado. Los sustratos ligeros, al secarse más rápidamente, precisas de riegos
más frecuentes. En un sustrato de tipo medio un riego por semana es aconsejable, pero cuidando que no existan encharcamientos.
Hay que comprobar la humedad del sustrato cada 3 o 4 días. Muchas palmeras son extremadamente tolerantes a la sequía si ya están
establecidas pero, en general, tendrán una mejor apariencia si disponen de suficiente agua durante los meses de crecimiento activo.



8. PLAGAS

8.1. Araña roja (Tetranychus urticae).


Es una de las plagas que más afectan a las palmeras. Suele atacar en primavera y verano cuando hay oscilaciones de humedad relativa.
Para su control se recomienda tratar con productos a base de abamectina u oxamilo. Destaca el empleo de enemigos naturales
como Phytoseiulus persimilis que ha demostrado su eficacia en este cultivo.

8.2. Cochinillas.

Se localizan en todos los órganos aéreos, en la nerviaciones de las hojas tanto en el haz como en el envés, tallos y frutos, formando colonias.
En la parte invadida aparecen manchas amarillas ocasionadas por la succión de savia. También segregan melaza que favorece el desarrollo
de Fumagina o negrilla, cubriendo la superficie foliar, impidiendo la fotosíntesis y despreciando el valor comercial de las plantas. 
Es una plaga muy frecuente y se pueden combatir con productos específicos para este tipo de parásitos, como quinalfos, acephato, metidathion,
clorpirifos, etc. Las pulverizaciones se deben realizar con un intervalo de 2-3 semanas. Se deben eliminar las plantas que se encuentren muy
afectadas y rotar los productos fitosanitarios para evitar fitotoxicidades y aparición de posibles resistencias.

8.3. Taladro (Opogona sacchari).

El adulto de este lepidóptero noctuido se refugia durante el día debajo de los restos vegetales, rugosidades y grietas. Las larvas excavan túneles,
bien entre la corteza y la albura, bien en el cilindro central, dejando los túneles llenos de excrementos. Debe tratarse con productos sistémicos
vía foliar o radicular con intervalos entre 7 y 10 días en el comienzo de la primavera y elotoño mientras se observan larvas vivas, utilizando metil
clorpirifos, quinalfos, lannate, fenthion, etc. Como medida preventiva, evitar dejar al descubierto los sustratos donde
las mariposas pueden depositar los huevos.

8.4. Thrips.

Estos insectos se localizan en las axilas y envés de las hojas, yemas, pétalos, etc. Producen lesiones de aspecto plateado debido a que las
células epiteliales se llenan de aire al ser raspadas y vaciados los jugos celulares, restando savia a la planta e impidiendo el normal desarrollo.
Se producen deformaciones, abarquillado de hojas, pétalos y brotes, y son vectores de virosis. Para su control se aconseja vigilar el
material vegetal, eliminar las malas hierbas y pulverizar el envés de las hojas con acefato, diazinon, malathion, etc.

8.5. Coccotrypes dactyliperda.

Este coleóptero provoca daños en las semillas de las palmeras, penetrando en ellas, tanto verdes como maduras, alojándose en su interior,
también provocan daños en el cuello de las plántulas ya que provocan galerías ascendentes desde el suelo hasta el rosetón de hojas. Las plantas
afectadas presentan síntomas de marchitez por oscurecimiento de los tejidos. En los frutos las galerías son irregulares, penetrantes y profundas.
Para su control se recomiendan productos que actúen por inhalación y realizar una serie de medidas preventivas: efectuar tratamientoa al suelo
con lindano, malathion, metilcliorpirifos, etc; controlar las dosis para evitar fitotoxicidades y aparición de resistencias; desprender las semillas
de las plántulas y destruirlas; tratar las semillas con bromuro de metilo o con fosfuro de aluminio antes de su siembra. 

8.6. Gorgojo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus). 

También conocido como "el picudo", originario de las áreas tropicales del Sudeste Asiático y Polinesia, este curculiónido está aumentando su
área de distribución, habiendo colonizado la península Arábiga y ha sido detectado en Almuñécar (Granada). Cabe destacar como plantas
hospedantes el cocotero (Cocos mucifera), la palmera de Guinea (Elais guineensis), la palmera datilera (Phoenix dactylifera), el sagú
(Metroxylon sagu), y la palma (Phoenix silvestis), siendo las dos primeras las principales hospedantes y el resto alternativas, aunque también
se alimenta de otras especies de palmeras e incluso algunas ornamentales.

Los adultos se caracterizan por su gran vistosidad. Son grandes (2 a 5 cm de longitud), con rostro o pico muy alargado y visible sobre el que los
machos ostentan un tupé de pelos de color pardo rojizo. El color dominante de los adultos es el pardo rojizo anaranjado con lunares oscuros
sobre la parte dorsal del tórax. Sus larvas pueden superar los 5 cm de longitud durante su último estadío y poseen una gruesa cápsula cefálica
de color marrón oscuro brillante provista de poderosas mandíbulas.

Las palmeras afectadas presentan galerías que desde las axilas de las hojas llegan a la corona y que, posteriormente, pueden detectarse en
diversas zonas del tronco. Las hojas centrales amarillean y se marchitan, de forma que en pocas semanas, la práctica totalidad de la corona
se ve afectada originando la muerte de la palmera.

Para su control es importante realizar una prospección exhaustiva para delimitar y aislar los focos. Actualmente se están desarrollando numerosos
ensayos para determinar las diferentes materias activas, formulaciones y dosis que permitan el control de esta temible plaga que, por el momento,
sólo se localiza en la costa granadina, y que se encuentra en periodo de cuarentena para que no se extienda por el resto de Europa.

Para cualquier consulta sobre abonado, fumigaciones y control de plagas, puede consultar con (Polígono Cártama-Málaga).



9. ENFERMEDADES

9.1. Fusarium oxysporum.

Este hongo infecta las raíces de las plantas e invade el xilema, provocando su marchitamiento y destrucción. Las hojas basales adquieren
un tono gris amarillento, seguidamente se secan, hasta que la planta muere debido a que ésta es incapaz de conducir el agua y los nutrientes.
La contaminación se produce a través de heridas ocasionadas por la rotura de raíces durante el transplante, así como en los suelos
compactos, arcillosos, mal drenados, sometidos a riegos copiosos y a altas temperaturas.
Para su control se aconseja evitar heridas en las raíces, utilizar suelos sueltos bien drenados, no regar excesivamente, desinfectar el suelo y
utilizar fungicidas en el agua de riego (sulfato, benomilo, etc.). 


9.2. Phytopthora palmivora.

Este hongo provoca la muerte de plantas jóvenes de semillero por destrucción de las raíces a nivel del cuello. El follaje de la planta se va secando
hasta provocar la muerte de la planta. Los ambientes muy húmedos acompañados de elevadas temperaturas o bien en suelos y sustratos pesados
favorecen su desarrollo. Se recomienda tratar con piroxyclor, metalaxil o etridiazol en el agua de riego. 

9.3. Armillaria mellea.

Se presenta en aquellos terrenos que han sufrido un cultivo anterior y que no han sido desbrozados o arados. Se manifiesta principalmente
en plantas de Howea, presentando en la base del tallo y en las raíces cubiertas un micelio blanquecino que destruye el floema,
lo que origina un menor crecimiento y la muerte de la planta. Se recomienda desbrozar, labras y desinfectar los suelos con cubiet,
oxiquinoleato de cobre, etc. antes de establecer las plantaciones.

9.4. Otros hongos.

La falsa roya (Graphiola phoenicis) produce manchas irregulares pulverulentas que recuerdan a las royas. Se deberá vigilar su aparición
controlando preventivamente con productos a base de mancozeb y tratando con oxicarboxina en el caso de aparecer ataques. Otro hongo,
Helminthosporium sp., suele presentarse en invierno. Debe prevenirse con mancozeb o benomilo.



10. BIBLIOGRAFÍA

BALLESTER-OLMOS, J.F. 1999. Palmeras para la Comunidad Valenciana. Agrícola Vergel Nº 213. 594-608
BARRANCO, P., DE LA PEÑA, J. & CABELLO, T., 1996a. Un nuevo curculiónido para la fauna europea.
Rhynchophorus ferrugineus (Olivier, 1790) (Coleoptera, Curuculionidae). Boln. Asoc. Esp. Ent., 20(1-2): 257-258.
BARRANCO, P., DE LA PEÑA, J. & CABELLO, T., 1996b. El picudo rojo de las palmeras, Rhynchophorus ferrugineus (Olivier),
nueva plaga en Europa. (Coleoptera, Curuculionidae). PHYTOMA-España, 76: 36-40.
HEINRICH PAPE, 1977. Plagas de las flores y de las plagas ornamentales. Ed. Oikos-tau.
CAÑIZO, J.A. DEL. 1991. Palmeras. Ed. Mundi-Prensa. Madrid. 298 pp.
JIMÉNEZ, R. y CABALLERO, M. 1990. El cultivo industrial de plantas en maceta. Ed. de Horticultura. Reus. 664 pp.
KRANZ, J.; SCHMUTTERER, H.; KOCH, W. (1982). Enfermedades, Plagas y Malezas de los cultivos tropicales. Ed. Verlag Paul Parey, Berlín: 722 pp. 
LEPESME, P., 1947. Les insectes des Palmiers. Ed. Paul Lechevalier, París, 903 pp. 
LÖSTSCHERT, W. 1990. Le Palme. Botanica, Coltivazione impiego. Ed. Agricole. Roma. 141 pp.
OCHSE, SOULE, DYKMAN, WEHLBURG. 1991. Cultivo y mejoramiento de plantas tropicales y subtropicales. Ed. Limusa. México.
RODRÍGUEZ, P. y MONTESDEOCA, M. 1992. Palmeras de interior. Ed. L.A.V., S.L. Tenerife. 103 pp.
SCHUBERT, M y HEWIS, R. 1980. Guia de las plantas de interior. Ed. Omega. Madrid.
VIDALIE, H. 1992. Producción de flores y plantas ornamentales. Ed. Mundi-Prensa. Madrid. 310 pp.
VILLALVA, S. 1996. Plagas y enfermedades de jardines. Ed. Mundi-Prensa. Madrid.

Fuente: infoagro.com

 

 

CUIDADO / PODA ÁRBOLES DE ALTURA

 

Los árboles son los principales responsables de aportar altura a un jardín. Pero no olvides que los árboles son elementos vivos, que se desarrollan
y que en ocasiones crecen, muy por encima de tus perspectivas.

Por eso el tamaño que pueden alcanzar es un factor a tener en cuenta si se quieren evitar problemas. En el caso de los árboles de gran altura
esto es básico, dado que sus dimensiones van a ser las mayores en el jardín y van a aumentar considerablemente a lo largo de los años. Por ello,
es necesario conocer el tamaño, la forma y la altura máxima que pueden llegar a tener los árboles, no la que muestran
en el momento de la plantación.

Elegir la especie adecuada: Una vez que se ha plantado un árbol debe existir un compromiso de respeto que corre el riesgo de perderse
en caso de que llegue a invadir zonas no deseadas. Es cuando surgen los problemas y se hacen necesarias las podas deformadoras del porte
y de la estructura del árbol. También puede ocurrir simplemente que se plante un árbol en un jardín pequeño y que con los años adquiera un
tamaño desproporcionado con el espacio existente. En este tipo de situaciones, conviene elegir árboles de poco desarrollo o de porte columnar,
que posean una circunferencia de copa estrecha. Para conseguir el efecto de un árbol en espacios pequeños, sin preocuparse por el desarrollo
futuro, puede ser una buena idea tratar un arbusto podándole las ramas bajas y dándole cierta forma a la copa.

En cuanto a especies de crecimiento rápido para formar una pantalla
con un vecino, el Ciprés de Leyland suele ser la opción más utilizada entre los árboles perennes. Pero no hay que olvidar el
Chopo Lombardo que, aunque menos efectivo en invierno dado que pierde la hoja, posee una forma de gran belleza.

A veces puede ser buena idea plantar los árboles jóvenes muy juntos y, a medida que vaya desarrollándose la vegetación, ir suprimiendo pies,
siempre que se lleve a cabo realmente.

Cuidado con las raíces: Algunas especies de árboles no dan demasiados problemas con su desarrollo externo, pero sí con el interno (las raíces).
Esto es lo que ocurre sobre todo con los sauces y chopos, que deben plantarse a una distancia de seguridad respetable de los edificios
y de los sistemas de drenaje. Sus raíces son potentes y ávidas de agua, por lo que hay que tener cuidado con su ubicación. Además, en suelos
arcillosos y en épocas de sequía pueden provocar que se contraiga el suelo, al absorber el agua existente en él. En situaciones,
pueden producir serios problemas en las cimentaciones. En el caso de los sistemas de drenaje, los problemas pueden acentuarse si los tubos
no están correctamente sellados o tienen fugas, por pequeñas que sean.

 

Lo que cuestan:

- Cedro, 3 a 5 m. de altura, sobre 120 euros.

- Chopo Lombardo, 16 a 18 cm. de diámetro, sobre 30 euros.

- Ciprés, 3 a 5 m. de altura, sobre 90 euros.

- Ciprés de Leyland, de 3 a 5 m. de altura, sobre 120 euros.

- Encina, 16 a 18 cm. de diámetro, sobre 90 euros.

- Tilo, 16 a 18 cm. de diámetro, sobre 102 euros.

 

 

Fuente: mailxmail.com

 

 







                        Contacto FENIX : 952.42.72.60 - 655.816.657                                       DISEÑO-POSICIONAMIENTO-MANTENIMIENTO: Fran Albarracín 646.218.230